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Duda

Soñé que dos pequeños seres se establecían en el tercer cajón de la cómoda. A pesar de que en la vaguedad de aquella fantasía no pude distinguir más que unas sombras, el convencimiento de que tenían algo de humano avivó mi empatía. El sueño se repitió en varias ocasiones, en las que siempre despertaba asaltado por un cúmulo de interrogantes sin respuesta. Como por ejemplo, por qué habían escogido ese cajón y no otro, que además era el que le había dejado a mi novia para que guardara sus cosas cuando venía los fines de semana. ¿No tenían otro lugar donde ir? O cuál era la naturaleza de su relación, aunque yo siempre asumí que eran cónyuges. Hoy despierto con las mismas dudas de siempre y decido explicárselo a mi pareja, pero al extender el brazo, descubro que estoy solo en la cama. El tercer cajón de la cómoda está abierto y vacío. Siento algo de tristeza. Sé que no son reales, pero no puedo evitar preguntarme si me echarán de menos.

 

duda

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