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Hurto

Un hombre de cierta edad dormita recostado en la ventana del tren. La mujer apoya la cabeza sobre su hombro con mayor cautela de la que desearía, para no despertarle. Observa su mano con ademán clandestino, casi como una voyeur. Un anillo evoca décadas de cariño y probablemente también disputas y algún período de hartazgo, quién sabe, los recuerdos y las quimeras siempre acaban por desdibujarse. Por unos minutos el mundo le pasa desapercibido y se reconoce dichosa. Cuando parece que el hombre se revuelve a punto de regresar de su letargo, ella se levanta con sigilo y cargando una pequeña mochila que encierra todo lo que le queda en la vida, se dirige a una puerta para bajar en la siguiente parada. Sentada en la estación, espera la oportunidad de robarle a otro desconocido un fugaz momento de intimidad.

 

hurto

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