Saltar al contenido

Mes: septiembre 2017

Seis

A muy temprana edad, muestra el obstinado propósito de cortarse un dedo. Detesta la escuela porque sus compañeros le miran como si fuera un bicho raro, pero sus padres no le prestan atención, solo les desvela que no apruebe las matemáticas. Al contar con los dedos siempre cuenta de más.

 

seis

Deja un comentario

Ausencia presente

De no ser por un obituario en la prensa, no se habría enterado de que hoy era su entierro. Todos sus allegados estuvieron presentes, el único desconocido fue aquel señor de aire solemne con aspecto de notario. Se ofició una misa muy emotiva frente a un lujoso féretro sin coronas de flores y en la que nadie lloró. Tras la ceremonia hubo celebración. Lluvia de confeti, salva de aplausos y mucho alboroto. Baile, risas y canciones desafinadas por el alcohol. Lo cierto es que se había preocupado tanto por la posibilidad de que nadie asistiera a su funeral, que ser la causa de tanto júbilo le conmovió profundamente. Mientras piensa en el pobre diablo que han enterrado en su lugar, se pregunta quién es él para privar a los suyos de tanta felicidad. Recostado en la bañera, observa fijamente una cuchilla de afeitar.

 

ausencia_presente

Deja un comentario

El dinero no da la felicidad

Estaba a punto de tirar el recibo del cajero automático, cuando reparó en un texto inusual tras la ristra de números: «me gustaría volver a verte». Curioso por ver qué ocurría, realizó otra operación y la máquina extendió un nuevo comprobante con evidente propósito de flirteo. Al principio pensó que se trataba de una broma y se olvidó del asunto, pero con el tiempo le empezó a rondar por la cabeza la posibilidad de llevar a cabo un experimento. Decidido, acudió al cajero, seleccionó la opción de ingresar y junto con los billetes introdujo una nota. La respuesta resultó muy ingeniosa y le arrancó una sonrisa. A partir de ese momento mantuvo numerosas conversaciones sacando dinero en pequeñas cantidades que volvía a ingresar de inmediato. Descubrió que tenían muchas cosas en común, y pronto presintió que esa amistad se podía convertir en algo más. El día que caducó la tarjeta, pasó la noche inquieto, fantaseando con mensajes apasionados. En cuanto recibió una nueva, acudió a hacer un ingreso, pero únicamente obtuvo un comprobante con los datos de la transacción. Insistió varias veces, desesperado, hasta que finalmente consiguió una respuesta. No te conozco, déjame en paz, decía.

 

el_dinero_no_da_la_felicidad

Deja un comentario

Consecuencias de la ignorancia

«No se nada, eso lo lleva mi marido» –alega Cristina ante el juez a todas y cada una de las preguntas que le formulan. La esposa del cargo público acusado de soborno utiliza la misma evasiva durante horas hasta que finalmente logra que la dejen marchar. Para un taxi para volver a casa, pero al preguntar el taxista el destino, responde de nuevo que no sabe nada, que eso lo lleva su marido. Perplejo, el conductor la deja en la parada de autobús más próxima, donde la casualidad le conduce a un encuentro fortuito con su amiga Sofía. Tomando un café, Sofía confiesa que sufre una crisis de inseguridad, cuestionándose si todavía resulta atractiva a los hombres, a lo que Cristina replica, sin variar ni una coma de su discurso, que no sabe nada, que eso lo lleva su marido. Al llegar a casa, los niños preguntan por su padre, a lo que ella contesta que no lo sabe, que «etcétera». Precisamente su marido se encuentra en casa de Sofía, que lo ha invitado porque según ha sabido por una fuente de confianza, es la persona que lleva el tema de su atractivo, que por cierto, está bastante subido. Y ya se sabe que una cosa lleva a la otra.

consecuencias_ignorancia

Deja un comentario

(In)culto al cuerpo

Acumulando lipoesculturas, cirugía de párpados y algún retoque de mentón consiguió cambiar su aspecto en poco tiempo. Solo tras comprender que la verdadera belleza está en el interior superó su adicción a la cirugía. Desde que le trasplantaron el pulmón de aquel actor tan sexy, tiene alergia a los cacahuetes.

inculto_al_cuerpo

1 comentario

Hasta que la muerte los separe

De madrugada, el día en que hace un año exacto que murió, deambula por el campo buscando las mejores flores, no tiene dinero para comprarlas. Recorre de forma discreta el camino que lleva hasta donde se halla su esposa, deposita el ramo con las manos aún llenas de tierra y parte antes de que amanezca.

Al despuntar el alba, la mujer abre los ojos. Inadvertidamente, desmonta un ramo de flores cuando su mano asoma a la superficie tras arañar frenéticamente la tierra que cubre la fosa. Desolada, llora ante una lápida que lleva inscrito el nombre de su marido.

 

hasta_que_la_muerte_nos_separe

Deja un comentario

Terrores nocturnos

Sin beso de buenas noches, cuando el crío arranca a llorar los padres afrontan el berrinche contándole un cuento con final infeliz para no dormir. Desafiante, el hijo decide mancharse los dientes, tras lo cual sus contrariados padres le exigen vomitar la cena. Tal maniobra provoca una pataleta en el niño, quien tras deshacer la mochila que preparó para el colegio, comprueba de inmediato como los adultos rompen los deberes que le ayudaron a hacer aquella tarde. Entre tanto, oculto en un armario, temeroso de hacer algún ruido que lo delate, el monstruo se estremece imaginando las pesadillas que tendrá esa noche.

 

Publicado en la revista Letralia

terrores_nocturnos

Deja un comentario

Paladar exigente

Me acaban de matar y me siento aturdida, nunca he estado muerta antes, así que decido volver a casa. Al llegar, como Lázaro está preparando la cena, aprovecho para cambiarme, el olor a pólvora me incomoda. De un tiempo a esta parte insiste en cocinar pero no me acaba de convencer el resultado. Mientras cenamos me explica los chismorreos del día, aunque apenas lo escucho. Por primera vez me descubro a mí misma devorando su comida con verdadero deleite. Vemos una película de zombis, a él no le acaban de gustar, son demasiado fantásticas y prefiere personajes con los que pueda identificarse. Nos vamos a la cama, está cansado y me pregunta si no me importaría recoger. Ahora me doy cuenta de que el problema era mío, no cocina tan mal como pensaba. Limpio el suelo antes de acostarme porque si dejo secar la sangre cuesta mucho de quitar. El otro día, el hígado no me pareció tan exquisito como hoy.

 

paladar_exigente

Deja un comentario

Los límites de la interpretación

La estadística es objetiva, una foto hecha con una cámara que se adentra en las entrañas de la realidad de forma desapasionada, una herramienta infalible que constituye la base de todas mis decisiones. Tengo en mis manos los resultados de un estudio que mis analistas han cribado y estrujado hasta proporcionarme un número, con un pequeño margen de error, pero en definitiva imparcial. Mi mujer solloza gritando que apenas tiene unos días, pero le insisto en que tiene que irse de casa y llevarse al niño con ella. Sus apelaciones subjetivas al cariño o su negación de lo evidente son inútiles, no puedo perdonarle la infidelidad que sin duda ha cometido. Las conclusiones del último informe afirman taxativamente que la media de hijos por pareja es de 1,32. Ese segundo hijo no puede ser completamente mío de ningún modo.

 

Publicado en la revista Letralia

limites_interpretacion

Deja un comentario
A %d blogueros les gusta esto: